El ataque a Siria

Hace unos días, después de tramitar unos préstamos por Internet durante la noche, escuché de pronto sobre el ataque norteamericano a las bases aéreas del presidente sirio Assad, algo que debo aceptar que me sorprendió mucho y me pareció que fue la peor decisión que pudo haber tomado el presidente Donald J. Trump por un sinnúmero de razones.

Siria es uno de los territorios con mayor tensión en el mundo, si no es que el más, debido a que todo ahí se contiende, ya que aquel territorio de oriente medio se  encuentra en la mira de grandes potencias, como China, Estados Unidos, Rusia y sus satélites, como es el caso de Israel (por parte de los Estados Unidos) e Irán (por parte de los rusos).

Aunque es bien sabido que el levantamiento y el intento de golpe de estado fue orquestado por el presidente Barack Obama, creando grupos terroristas insurgentes como es el caso de ISIS, el levantamiento no ha sido exitoso, debido a la intervención rusa, un elemento clave para que Assad siga en el poder.

Durante la administración del ex presidente Barack Obama, especialmente durante los últimos años, el ejército ruso ganó mucho terreno en el país sirio y fortaleció sus relaciones políticas y militares con la actual administración que aún sostiene las riendas del poder.

Los rusos, sabiendo muy bien del poder inaudito de los norteamericanos, consolidaron alianzas estratégicas antes de tomar la decisión de entrar al conflicto sirio del lado opuesto a los norteamericanos, estrechando lazos con China e Irán, una alianza que en conglomeración es muy fuerte.

Esto es debido a que dos de esos tres poderes cuentan con enorme armamento nuclear mientras que el tercero de ellos (Irán) tiene un activo programa para desarrollar armas nucleares.

Sabiendo que los rusos están en Siria y el desastre que podría causar un conflicto en la región, la administración norteamericana decidió atacar a las instalaciones del gobierno de Assad con 59 misiles de clase Tmahawk, con el objetivo de desactivar una de las tres bases aéreas más importantes de la fuerza aérea siria o mejor dicho, de la fuerza aérea rusa.

El ataque fue lanzado como respuesta al supuesto ataque químico lanzado por los sirios o por los rusos, que asesinaron a mucha población civil, quienes murieron como cucarachas fumigadas (literalmente).

Aunque el ataque norteamericano fue precedido por una advertencia con dos horas de anticipación a los sirios y rusos, esto pudo haber causado un desastre de tan solo matar a un soldado ruso por equivocación, ya que estos estaban encuartelados muy cerca de la base aérea.

Aunque eso no sucedió, el ataque levantó banderas rojas en Rusia y China, quienes se dice que están formando una alianza secreta como resultado entre ellos y Corea del Norte.

En resumen, y en mi muy humilde opinión, el ataque a Siria fue una muy mala decisión.